¡Hola a todos y todas!

¿Qué tal?!! Me llamo Ana, estoy en segundo año del profesorado. Es mi primer blog. Les comento que este blog está al servicio de los chicos, su desarrollo, sus personas. En fin, este título es por estos motivos: Providencialmente, este año 2011, es el AÑo de la VIda, proclamado por la Iglesia. Tengo la misma vocación de todos: la Vida. Los chicos son los destinatarios privilegiados en la educación para la vida. Chicos en la etapa educativa escolar, o sea, de los 4 a los 18 años a grosso modo. Básicamente, todos sabemos que tras cada niño o adolescente, está su familia, que está antes que nosotros como educadores. A Ustedes también, queridos padres les dedico ésto: papás, mamás, tutores, educadores y educadoras, abuelos, tías, catequistas, en fin, a quienes le llegara a interesar algo.
La escuela tiene un papel subsidiario en la formación de la niñez y adolescencia, y el papel principal es el de los padres. Por eso el trabajar unidos en la grandísima misión de proteger y promover la vida de cada uno de los chicos durante todo el proceso de enseñanza para que ellos mismos aprendan a ser protagonistas de sus vidas para bien de ellos y por ende, de toda la humanidad, cada vez más acercada.
Para eso hay de todo un poco, ya que el blog se conecta con los aportes que vamos recibiendo de la materia: Introducción a las Ciencias de la Educación más lo acuciante para mí, lo de la dignidad de cada persona humana, especialmente los más pequeños que más necesitan que se vele por ellos.

viernes, 27 de mayo de 2011

Una charla interactiva y discutible sobre la evaluación

un link sobre la narrativa

Tengo aún pendiente una pregunta sin responder que la profesora nos dejó hace dos clases atrás: ¿vos cómo pensás?
Uno a veces cree saberlo, pero a la hora de ponerle palabras cuesta. Y quizá una forma sencilla de desbloquear esto, sea expresarlo a través de la narrativa, o sea, narrando cómo creo que pienso. Aunque no respondo, igual les dejo una página web para ver algo de cómo aplicar la narrativa como recurso pedagógico:  http://www.rena.edu.ve/TerceraEtapa/literatura/narrativa.html

lunes, 18 de abril de 2011

Sobre la vocación del hombre en la educación argentina

El hombre, proyecto de vida

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El hombre no sólo es el único ser de la tierra capaz de proyectos, sino que él mismo es proyecto, no

ya solamente por su innata programación genética, sino también por la riqueza de su espíritu encarnado

que tiende a desplegar sus virtualidades. Estas podrán desarrollarse de variadas formas accidentales, pero

en lo esencial y profundo han de responder a las auténticas exigencias del espíritu creado para el bien, la

verdad y la belleza. Toda vida tiene un carácter teológico: Lleva en sí un plan y un destino fundamentales

que presiden el desarrollo de las virtualidades. A ese proyecto básico, ínsito por Dios en la naturaleza del

ser humano nos referimos al decir que el hombre es un proyecto dinámico. En admirable síntesis San

Agustín expresó la fuerza de ese dinamismo al decir "Nos hiciste para Ti, Señor, e inquieto estará nuestro

corazón mientras no logre descansar en Ti". Vivir humanamente es el resultado de un armónico desarrollo

integral e integrado del triple nivel que caracteriza al hombre: el nivel vegetativo, el perceptivo-motor del

vivir animal y el nivel de la vida propia del espíritu que penetra la esencia de las cosas, razona, decide y

ama, crea el mundo de la ciencia, de la técnica, del arte, descubre la vocación moral (Cf. GS. 16) y la

dimensión religiosa. El hombre se percibe a sí mismo como un ser "llamado a elegir un proyecto de vida

en conformidad con su propio ser". por lo tanto "artífice de su destino" (DHC. 13). Concebimos la

educación como la tarea personal y comunitaria de llevar a cabo ese proyecto de vida, es decir,

capacitarse para autoconducir y perfeccionar la vida conforme con las exigencias profundas del propio ser

y de las llamadas realistas de la hora que le toca vivir.

Equipo Episcopal de Educación Católica Oficina del Libro C.E.A.



24 - julio - 1985

Para los padres una "pizquita" sobre la Buena Noticia de la Familia:

En el seno de una familia, la persona descubre los motivos y el
camino para pertenecer a la familia de Dios. De ella recibimos la
vida, la primera experiencia del amor y de la fe. El gran tesoro de
la educación de los hijos en la fe consiste en la experiencia de una
vida familiar que recibe la fe, la conserva, la celebra, la transmite y
testimonia. Los padres deben tomar nueva conciencia de su gozosa
e irrenunciable responsabilidad en la formación integral de sus hijos.